Sr.Director.
Rectificar es de sabios,
razón esta, por lo que supongo no abundan, y en política, según hemos podido
constatar, aún menos.
No me voy a referir a los
políticos nacionales, ni a los internacionales, ya que de esa raza, esta
afirmación es aún si cabe, más evidente, pero refiriéndome a la clase que nos
gobiernan en nuestra ciudad, tenemos un clarísimo ejemplo, que me gustaría
poner a disposición del público en general.
Me refiero a la actuación
de este consistorio, y a la que anoche nos ofreció
A la alusión que se le hizo al ejecutivo, con
relación a la fotografía que apareció ayer en su diario, con relación a la
farola de la calle Transversal, recientemente inaugurada, en el paso de
disminuidos, esta Sra. nos dio una vez más su versión de lo que es para ella la
sensibilidad y la preocupación por las obras bien realizas.
Fueron sus palabras, se
puede constatar en el diario de sesiones del pleno, “ la
farola está en el mig, però
no obstant, el disminuit pot passar”.
Un claro ejemplo del
talante de esta concejala, que, dicho sea de paso, no sé si es que se quiere
despedir como vulgarmente se dice “a la francesa”. O es que ella, ya es así.
De hecho esa actitud, que
ya viene siendo reiterativa de esta Sra. dice mucho de cómo ciertos individuos
llegan a donde llegan.
En la pasada edición de
No obstante, cabría
preguntarse ¿como es posible que semejantes aptitudes hayan sido admitidas por
este ejecutivo durante tanto tiempo como lleva esta concejala campando por
nuestra ciudad?
Porque permítame también
la licencia de recordarle que los semáforos que a tanto bombo y platillo andan
inaugurando carecen todos ellos de la
debida señal acústica para los invidentes, otro claro acierto del departamento
que esta Sra. rige.
En fin como digo, el
rectificar con humildad cuando se ha cometido un fallo, es de sabios, cosa que
en nuestra ciudad no se da.
Cristóbal Cuadra